Indicadores que te ayudarán a entender la situación financiera de tu empresa.

Los indicadores financieros o KPIs permiten evaluar los resultados de las operaciones de una empresa mediante el análisis de los estados financieros, facilitando una mejor toma de decisiones en la compañía. Estos proporcionan un enfoque para la mejora estratégica y operativa, crea una base analítica para la toma de decisiones y ayudan a centrar la atención en lo que más importa.

Es esencial que cada KPI lleve vinculado un objetivo y que se realice un seguimiento del mismo. Una de las metodologías más a la vanguardia para garantizar unos objetivos precisos y relevantes es la metodología SMART (Specific, Measurable, Attaineble, Relevant and Timely).

  • Specific (Específico): definir con claridad qué propósito persigue el KPI y lo que se pretende medir.
  • Measurable (Medible): es primordial que todo KPI sea medible en unidades.
  • Attaineable (Alcanzable): los KPI debes ser realistas y razonables.
  • Relevant (Relevante): el KPI debe ser relevante para mostrar el rendimiento hacia la meta.
  • Timely (Oportuno): establecer un marco de tiempo que defina cuando se tiene que alcanzar el KPI.

Los KPI permiten reaccionar instantáneamente ante cualquier circunstancia que pueda afectar al negocio. Vamos a centrarnos en los indicadores económicos o financieros que permiten medir ingresos, gastos, costes, rentabilidades, beneficios, nivel de deuda, endeudamiento, liquidez, solvencia, entre otros.

Por ejemplo, la Cuenta de Resultados extraemos una valiosa información para el diagnóstico económico-financiero. Para ellos nos fijamos en el resultado del ejercicio, cash Flow para conocer la tesorería/caja que se genera, cifra de Ventas, costes, umbral de rentabilidad o punto muerto, apalancamiento Operativo o de Explotación.

En el caso del Balance de situación podríamos analizar varios bloques de ratios, veamos los principales:

  • Ratio de Liquidez – Activo Corriente/Pasivo Corriente. El valor óptimo será entre 1.5 y 2. Un valor menor al 1.5 indica que la empresa tiene problemas de liquidez. Un valor por encima del 2 nos indica que la empresa tiene activos circulantes ociosos.
  • Ratio de Tesorería – disponible + clientes/pasivo corriente. Mide la capacidad de la empresa para hacer frente a los pagos a corto plazo. El valor de esta ratio tiene que ser próximo a 1. Si es menor la empresa tiene problemas al no tener activos líquidos para poder hacer frente a los pagos y si es por encima de 1 se perdería rentabilidad.
  • Ratio de Disponibilidad – disponible/pasivo corriente. Esta ratio indica si la empresa tiene suficiente disponible para cubrir las necesidades a corto plazo. El valor óptimo se sitúa en torno a un 0.3.
  • Ratio de Endeudamiento –indica la proporción de deuda que tiene la empresa y nos permite esclarecer la autonomía financiera que presenta frente a terceros. El valor ideal se sitúa entre un 0,4 y 0,6. Si es superior es que la empresa pierde autonomía financiera y si es inferior hay un exceso de capitales propios por lo cual la empresa ganaría rentabilidad mediante endeudamiento.
  • Ratio de Rentabilidad Económica – es la relación entre el beneficio antes de descontar los intereses y los impuestos (BAII) y toda la inversión empresarial. Indica si el crecimiento de la compañía está acompañado de una mejora o deterior del resultado. Cuanto más elevado mejor se están gestionando las inversiones en su conjunto.
  • Ratio del Rotación del Activo Total –refleja las ventas generadas en relación a los activos y se calcula como ventas/activos totales. Cuanto más alto sea, mayor será la rentabilidad de la empresa. Si el resultado es próximo a 1 lo interpretaríamos que anualmente la compañía gana 1 € por cada euro que posee en activos.

Existen muchos más ratios, las empresas deben escoger los más relevantes y decidir sobre cuáles hay que trabajar más.

¿Cuándo funciona y cuando no funciona la implantación de un sistema de KPIs?

Normalmente funciona cuando todo el equipo está implicado, cuando los indicadores están consensuados y entendidos por todas las partes, cuando las responsabilidades están bien definidas, cuando tenemos un sistema de gestión que nos permita sacar la información en tiempo real y cuando esta información está siempre actualizada.

En ASM contamos con sistemas de gestión empresarial que permiten la obtención de datos en tiempo real para que el resultado de tus KPIs sea siempre fiable y veraz.